domingo, 28 de junio de 2026

Felicidades, mamá

Nunca he sido muy de mi propio cumpleaños. El motivo es que necesito razonar las cosas para sentirlas, y en este caso... no lo veo.

Se supone que se me felicita por nacer hace X años, pero yo no hice nada proactivo para ello. Fui un sujeto pasivo, no hay ningún mérito en empezar a existir. Las que sí hacen algo, y bastante grande, son las madres, quienes te engendran, llevan dentro y paren (en un proceso terroríficamente duro). Así que mira, igual sí tiene sentido felicitar mi cumpleaños... pero no a mí, sino a mi madre.

Por eso, gracias mamá, por haberme dado no ya lo más importante, si no lo único que al final tenemos: la vida. A cambio, te prometo que intentaré darle sentido y valor a tu regalo, tratando de hacer bien por quienes me rodean, amigos o desconocidos, animales o humanos (y tus plantas, si hace falta) en la medida de mis posibilidades. Para que finalmente estés tan orgullosa de mí como yo lo estoy de ti y haya merecido la pena tu esfuerzo.

Felicidades. Y gracias.

Te quiero.


martes, 24 de febrero de 2026

Papá

Una persona con una inteligencia tan grande, que era capaz de ver claramente cosas que los demás solo intuimos, por eso no podía ignorarlas. Así que las normas de un mundo que, en muchas ocasiones, va mal, no podía seguirlas.

 Al final, había varias capas que lo tapaban, pero su interior era una luz blanca, muy blanca, tan brillante que todo lo atrapaba... y lo atrapó a él. No obstante, sin ninguna duda, era una bellísima persona.

 Siento y te pido perdón por no haber podido verlo a veces, porque es cierto que me ha sobrado dureza y me ha faltado cariño; te perdono, por las ocasiones en que chocamos, que no fuimos capaces de controlar nuestras pulsiones opuestas y expresar lo que realmente sentíamos el uno por el otro; te agradezco todas las lecciones que me diste, aquellas con las que, de un modo u otro, aprendí, crecí y me hicieron mejor persona de lo que hubiera sido sin ellas.

 Quiero creer que hay un lugar donde aun vivimos todos juntos, felices. De hecho, estoy seguro de que existe, desde luego en nuestro interior. Y tú estás allí.

 Te fuiste en paz, ahora nos toca seguir a nosotros.

 Te quiero.

 Te queremos.

 Gracias por todo, papá.